Logotipo
Imagen
Riga programa y produce por encargo de la Fundación Cajamurcia
Fotografía
La comedia de las mentiras - A partir de la obra de Plauto - . Teatro Circo Murcia

Teatro

La comedia de las mentiras

A partir de la obra de Plauto

Semana Grande Fundación Cajamurcia

. Teatro Circo Murcia

Obra que se estrena el Festival  de Mérida, con un texto de Pep Antón Gómez,  con grandes actores como Pepón Nieto,, María Barranco  y Paco Tous. 


Atenas. Dos hermanos, Hipólita y Leónidas, están enamorados. Ella de un joven llamado Tíndaro, él de una joven llamada Gimnasia. Pero ni Tíndaro ni Gimnasia son las parejas que el padre de Hipólita y Leónidas, un avaro recalcitrante,  desea para sus hijos. Actualmente, se encuentra de viaje de negocios. Y ha dejado a cargo de la casa a su hermana Cántara, la tía solterona que lleva más de cuarenta años esperando a Filemón, su amor de juventud, que un día salió a comprar higos y ya no volvió. 
 
Hipólita quiere fugarse con Tíndaro, no sin antes conseguir la dote que su padre se niega a pagar. ¿Cómo conseguirlo? Mintiendo. 
 
Leónidas quiere fugarse con Gimnasia porque un tal Degollus, general macedonio, la ha comprado para su uso y disfrute, y pretende llevársela. ¿Cómo conseguirlo? Mintiendo. 
 
Calidoro, esclavo para todo, que ha cuidado y ha visto crecer a los dos hermanos, que, como dice él mismo «sólo le ha faltado darles la teta», se ve obligado a ayudarlos. ¿Cómo? Mintiendo. 
 
Mientras tanto, Cántara, después de tantos años de abstinencia, se echa el mundo por montera y se enamora de un jovencito llamado Titinio, que en realidad no se llama Titinio, porque Titinio miente. 
 
Y aparece Degollus, que tampoco resulta ser quien dice ser, porque, claro, él también miente. 
 
Y a todas estas mentiras, sumémosles muchos piratas, y un viejo llamado Póstumo, y a Tiberia, siempre fisgona y rabiosa, y una madre misteriosa, que no se sabe muy bien qué fue de ella, y unos cuantos chipirones, y peras, muchas peras, y los maravillosos versos de Safo, y todavía más mentiras. Mentiras todas ellas urdidas para que la sangre no llegue al río y triunfe el amor. Ah, y para que Calidoro, pobre, no acabe recibiendo los palos como siempre. Aunque, ya se sabe que, siendo esclavo, no va a ser fácil. 
  • Entradas: Entradas proximamente a la venta
  • Compartir en:
  • Icono facebook


subir